El Día Internacional de la Mujer Trabajadora también llamado Día Internacional de la Mujer, conmemora la lucha de la mujer por su participación, en igualdad de condiciones con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo personal.

El origen de esta lucha se remonta a la antigua Grecia en la obra de Aristófanes donde el personaje de Lisístrata y otras mujeres se niegan a tener relaciones sexuales con sus maridos, como parte de su estrategia para garantizar la paz y poner fin a la Guerra del Peloponeso. Sin embargo, en hechos fuera de la ficción no es sino hasta el 28 de febrero de 1909 cuando se celebró por primera vez en Nueva York, el Día Nacional de la Mujer. La celebración organizada por Mujeres Socialistas se realizó tras una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos en honor a la huelga de los trabajadores textiles de 1908 en la que protestaron por las penosas condiciones de trabajo en Chicago y Nueva York. En ella, unas 15.000 mujeres marcharon por la ciudad de Nueva York exigiendo una reducción de la jornada laboral, mejores salarios y derechos de voto.

Día Internacional de la Mujer
Huelga de las camiseras

Ese mismo año comenzó la huelga de las camiseras, dirigida por Clara Lemlich y apoyada por la Liga Nacional de Sindicatos de Mujeres Estados Unidos, quienes salieron a la calle para reivindicar a las mujeres migrantes de origen europeo que estaban mal pagadas y en pésimas condiciones laborales mientras trabajaban en las fábricas textiles de camisas de Nueva York.

Aunque no hubo una victoria completa, el levantamiento de las camiseras logró avances concretos significativos para la mujer y el hombre. Muchas empresas firmaron acuerdos de mejoras: una semana laboral de cincuenta y dos horas, vacaciones pagadas al año, no discriminación contra los afiliados del sindicato, suministro de instrumentos y materiales de trabajo por la empresas de manera gratuita, división equitativa del trabajo durante las temporadas bajas, la negociación de los salarios con los empleados. En el final de la huelga el 85% de todos los fabricantes de camisas de Nueva York se había unido al acuerdo con la Liga de Sindicatos de Mujeres.

Menos tangible pero muy importante, la huelga laboral de las trabajadoras camiseras de 1909 convenció a los veteranos sindicalistas conservadores de la necesidad de aceptar a las mujeres y sus reivindicaciones en pie de igualdad como activistas sindicales. Las mujeres jóvenes descubrieron su propio valor a través de los sucesos y luchas ideológicas en esos dos años. Muchas de ellas recordaban la sublevación de las 20.000 como gran suceso formativo en su posterior vida adulta.

Y tú, ¿cómo estás apoyando a seguir luchando por igualdad en este nuevo Día Internacional de la Mujer?

.

No seas egoísta, comparte:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •