Por Lea Kaufman

Muchas sabemos de los beneficios de un buen orgasmo porque hemos sentido ese rush. También sabemos que no es solo físico, que empieza mucho antes, en las muchas actividades que vamos realizando a lo largo del día.

¿Has notado que hay días en los que estás totalmente in the mood y días que no quieres saber nada de tu amante? Esto tiene muchas razones. Una de ellas es en qué día estás de tu ciclo hormonal.

Presta atención y vas a notar que si estás entre el día 9 y 14 de tu ciclo, estarás mucho más caliente y notarás como llamas particularmente la atención de los otros. Así que te recomiendo que bajes a tu teléfono una aplicación de calendario menstrual que ayudará a llevar el registro de cómo te sientes emocional y físicamente cada día asociándolo a tu ciclo hormonal y, si no tienes quieres una app, también puedes llevar el registro en una agenda o un cuaderno. Como sea te animo a que lo hagas porque te ayuda a conocerte, entenderte y prevenirte. Allí anota también tus ganas.

Sin embargo, nuestras hormonas no son el único ingrediente en nuestra vida sexual, así lo explica la Dra. Louann Brizendine en su best-seller El cerebro femenino: “La puesta en marcha sexual de la mujer empieza con una desconexión del cerebro. Los impulsos puede correr hacia los centros de placer y disparar un orgasmo solo en el caso de que la amígdala esté desactivada, centro del temor y la ansiedad del cerebro”.

image

¿Qué quiere decir? Que si estás pensando en lo que tienes que hacer el otro día: el trabajo, los exámenes, la comida o en los niños, va a ser mucho más difícil que tengas un orgasmo. Si estás angustiada, ansiosa, tienes culpa o miedo, va a ser mucho más difícil alcanzar ese estado de clímax.

Esto significa que las mujeres tenemos un requerimiento neurológico para llegar al orgasmo. No es que tu seas rara o demasiado quisquillosa, sino que así está cableado tu cerebro. Y el de tu amiga, tu prima y el mío.

Si no te sientes completamente segura con tu chico o se pelearon en la mañana, va a ser más difícil que llegues al orgasmo. Así que ve avisándole. Si tienes dificultad para alcanzar el orgasmo, tal vez ese hecho te esté contando cómo está tu relación o, que estés efectivamente, pasando por una situación difícil. Sin embargo, también puede suceder que tu solita te boicotees en tu cabeza. Que no seas capaz de encontrar ese confort interno que apaga la amígdala y te deja disfrutar. El aprender a callar la mente es requisito para disfrutar al máximo tu vida sexual.

Ahora la buena noticia: así como la mente influye en el estado de tu cuerpo, sucede lo mismo al revés. Tu cuerpo puede influir en el estado de tu mente. Seguramente experimentas esto cuando bailas, corres o haces yoga.

Hoy te quiero mostrar unos ejercicios muy poderosos te pueden ayudar no solo a calmar la mente, sino a flexibilizar y movilizar tus articulaciones pélvicas, relajando así tu centro de poder sexual, preparando tu cuerpo y tu cerebro para disfrutar de a dos.

Prueba esta videoclase y cuéntame en los comentarios cómo te fue.

No seas egoísta, comparte:
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •