Si quieren entender porque existen hombres que no quieren crecer, vean la épica película StepBrothers, capaz una de las mejores representaciones de la negación de la madurez masculina.

Si dejamos por un lado las risas, lo escatológico y la vena humorística, StepBrothers puede ser interpretada como una cinta dramática, donde dos hombres (John C. Reilly y Will Ferrell) de casi cuarenta años se niegan a despejarse del cordón umbilical de sus padres, viviendo aun a las expensas de estos, en espacios y libertades similares a las que tenían cuando eran niños.

A cada uno en su núcleo familiar, le han brindado todo lo que quieren, pero sin las libertades que se tienen al ser adulto. Ninguno ha mostrado renuencia a esto por sentir la seguridad del ambiente ante las inclemencias de un mundo que está listo para devorarlos y hacerlos comer mierda (hecho real dentro de la cinta).

De nuevo, si lo viéramos desde la medula dramática, estaríamos presenciado dos casos de cuasi ermitaños a punto de cometer seguramente el suicidio, pero el toque de humor, y el trabajo logrado por la excelente la dupla de Ferrell y Reailly, nos hace reflexionar sobre un realidad que se presenta en muchos casos actualmente, por supuesto que aquí con una exageración obvia.

El toque de humor la sitúa, para muchos, como una comedia estúpida, banal, compuesta de esas situaciones grotescas, con diálogos simples, y solo pasajera a la vista, capaz para ser esquivada.

Pero Step Brothers logra con mucha majestuosidad acercarse humorísticamente a elementos como el llamado síndrome de Peter Pan (en pocas palabras, aquel presentado por hombres que se niegan a crecer y hacen sus vidas en presencia de rasgos infantiles (¿les resulta conocido?)), y ser como toda obra genial de comedia, donde un tema tan dramático puede verse por igual, y llegar por igual, pero desde el humor.

La cinta llega a ese núcleo que para muchos hombres es real, donde aún mantienen en vilo esos elementos infantiles, siendo criticados por la sociedad por no cumplir con esos patrones necesarios para ser maduro.

En StepBrothers, los personajes no trabajan, no tienen mayor responsabilidades en la vida más que cumplir con sus necesidad fisiológicas, situación que para muchos es la ideal, donde el verse apretado por una corbata, por un horario, deudas sin sentido, sofoca y hace pensar en volver a esos momentos primitivos.

Step Brothers contiene escenas geniales, diálogos memorables, que invitan a todos, y a todas, no solo a reír o a criticar, también a entender porque un hombre aun se siente identificado con una serie que vio hace miles de años, o le gusta conservar elementos de su pasado, básicamente manteniendo la conexión directa con una realidad más descifrable que la que los rodea.

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